13 de agosto de 2023

La enajenación de Occidente

A pesar de las temperaturas calurosas y el que muchos estén disfrutando estos días de sus merecidas vacaciones, no es difícil encontrar algunas noticias que nos dan una clara idea sobre los quehaceres diarios de los lacayos del NOM, que ni descansan en período estival ni cierran naturalmente por vacaciones.

Como todos sabemos, uno de los objetivos en los que más insisten es en todo aquello dedicado a minar nuestra propia personalidad, nuestra identidad sexual y por supuesto, destrozar una institución como la familia tradicional que ha sido la base sobre las que se han asentado centenares de civilizaciones a lo largo de la historia. Insistimos hace muy poco en la necesidad de no perder nunca de vista todas aquellas víctimas del despropósito globalista y de sus políticas paleoprogres. Un ejemplo de esto lo hemos visto con el caso de un preso, hombre, condenado por abuso sexual, que una vez declarado "trans" en virtud de una ley "feminista", ha sido enviado a una cárcel de mujeres y por supuesto, ha reincidido, como no podía ser de otra manera, encargándole un "mochuelo" a una pobre desgraciada para dentro de nueve meses. Una nueva víctima más de la ministra Montero que lleva más muescas en su haber que el revólver de Billy el Niño.

Otro de los grandes objetivos, sino el principal, es el de inculcar en los europeos, principalmente en el hombre europeo, blanco y heterosexual un sentimiento de perpetua culpabilidad, que lo convierta en un corderillo dispuesto en todo momento en dejarse llevar al matadero para así poder expiar sus culpas que son muchas y ya de paso salvar al planeta.

Según informaba la BBC en la nueva temporada de fútbol en las islas británicas, los jugadores seguirán una temporada más, hincando la rodilla sobre el césped al comienzo de cada partido, con el fin de seguir rindiendo pleitesía y vasallaje al movimiento extremista y racista antiblanco Black Lives Matter. Ganas, en definitiva, de hacer el indio, o el zulú unos meses más. Se da, por cierto, la estúpida paradoja de que en el mundial de fútbol femenino que se sigue disputando en tierras australianas, las jugadoras de la selección inglesa se arrodillaban en esa peculiar lucha que llevan a cabo contra el "racismo", mientras sus oponentes de la selección nigeriana esperaban de pie hasta que terminase la carnavalada. No habría estado mal que las africanas hubiesen colocado una enorme cazuela en el centro del campo y hubiesen metido a las británicas dentro para almorzar, aprovechando que la Gretilla estaría por ahí despistada, sin mirar, persiguiendo cachopos como quien caza mariposas.

Somos así de estúpidos. Cada vez más invadidos, cada vez más amenazados y cada vez más sumisos. Hemos de llegar a ver cómo sacan de su casa a abuelos para meterse ocupas extranjeros dentro, mientras los vecinos miran a otro lado y las cámaras de Telecinco ni están ni se las espera. Los europeos hemos llegado a un nivel de tontuna tan grande que el día que acabemos en la olla para deleite de los caníbales, aún se nos ocurrirá remover a mano unas verduritas dentro del recipiente, con el fin de darle más sabor al menú.

De hecho, por si fuesen pocos los africanos que vienen por tierra y mar, Israel quiere ahora enviarnos también a los suyos. Al parecer, habría suscrito con la ONU un acuerdo mediante el cual, 20.000 africanos serían enviados a Europa (esos los primeros) so pena de ser encarcelados si se quedan junto al pueblo "elegido". Así que si no queremos taza, pues taza y media. Es lo que tiene un país como Israel que hace lo que quiere, cuando quiere y al que todos los acuerdos sobre "derechos humanos" que nos impide a los europeos simplemente proteger nuestro territorio, ellos se lo pasan por el forro y nos los envían como regalo en pos de la variedad y la multiculturalidad. Así que la invasión no solo menguará, sino que aumentará mientras aquí seguimos sin gobierno y los reyes posan para las cámaras y marcando estilo y tendencia.

Eso en lo que respecta a Israel. Países de religión musulmana como Arabia Saudí, los Emiratos Árabes o Kuwait no son tampoco muy dados al acogimiento y la caridad con sus semejantes. Les gusta más el color del dinero y la única multiculturalidad que profesan es la derivada de los terrenos de juego.

En fin, solo nos faltan los alienígenas para tener la fiesta completa. Pero tras la pandemia y la guerra de Ucrania, todo parece estar dispuesto para la llegada de los extraterrestres de una vez. Poco a poco nos van preparando para el momento y desde luego, como si de una producción hollywoodense se tratara (en realidad, será exactamente eso) no nos cabe ninguna duda de que los interlocutores serán los norteamericanos, ya que de entre todas las lenguas que se hablan en el planeta, será seguramente el inglés el único que pueda serles conocido vía satélite a los alienígenas estos, pues a lo mejor la educación que imparten en su recóndito planeta, es bilingüe.

Los ovnis, si nos descuidamos, lo mismo lucen propaganda de la Coca-Cola o de Netflix y como si ya nos estuviésemos adelantando al acontecimiento del siglo, algo nos dice que habrán hecho un viaje desde una galaxia muy lejana, procedentes de algún planeta perdido en el infinito de la universo denominado Vanguard X2 o Blackrock M3, para advertirnos de que el tiempo se nos acaba y que ya se ha puesto en marcha a nivel galáctico la cuenta atrás para nuestra destrucción.


José Luis Morales