Editorial 22 enero 2023

Sí a la vida

Mucho se está hablando estos días sobre la propuesta del gobierno de Castilla León de ofrecer de manera voluntaria a las mujeres que recurren al aborto, la posibilidad de escuchar los latidos del corazón del feto humano. La cuestión es que metidos desde hace décadas en este modelo social "progre" donde cualquier discrepancia con sus dogmas es considerado "casus belli" la polémica ha estallado con toda su virulencia.

Teniendo en cuenta por ello el cariz de esta sociedad, no es de extrañar en absoluto el hecho de que los proabortistas se hayan lanzado como una jauría desde el momento en que han escuchado campanas en pos de la vida. Para ello, han recurrido en primer lugar a lo que mejor se les da: la manipulación, tergiversando el debate y llevándolo a su terreno, con el consabido argumento de defender los derechos de la mujer, una falsedad como la copa de un pino desde el momento en que la intención del gobierno castellano leonés es añadir información a aquellas mujeres que deciden dar el paso de abortar, sin cercenar derecho alguno.

Justo es decir que en este caso no se trata solo del gobierno, sus apoyos o la misma izquierda en solitario la que se ha rasgado las vestiduras. Una parte de la derecha (la acomplejada) y los medios de comunicación y periodistas que les bailan el agua no han dudado en cargar contra dicha propuesta.

A esa derecha moderada el tema del aborto siempre le ha supuesto una cuestión indigesta. Cuando en lo alto del pedestal de los valores, colocas solamente el interés de los mercados, lo que le ocurra a los neonatos es pecata minuta. De hecho, esa misma derechita que parece escandalizarse en la oposición cuando la izquierda legisla contra la vida o la familia, es la misma que luego no cambia ni un ápice lo que los otros hicieron, dándolo por bueno con su vergonzosa inacción, incluso cuando goza de mayoría absoluta.

Volviendo a la cuestión que nos ocupa ¿En realidad que les molesta de la propuesta de dicho gobierno autonómico? ¿Qué puede ser tan malo para que nieguen esa información voluntaria a la mujer que quiera abortar? La respuesta es obvia: tienen miedo exclusivamente a la verdad.

Lo cierto es que el aborto y el derecho a la vida daría para decenas de editoriales. Me limitaré simplemente a evidenciar una vez más la hipocresía de la que hace gala la sociedad liberal- progresista con este tema citando algunos ejemplos muy concretos.

Como muy acertadamente decía alguna publicación haciendo uso de la ironía, incluso en las cajetillas de tabaco se informa a quien la compra, no de forma voluntaria sino obligatoria, de las consecuencias nocivas para la salud del fumador. Negarlo en el tema del aborto cuando el peligro lo sufren terceros es pura hipocresía.

Es evidente también la relación directa que tiene un corazón latente con la vida humana, máxime cuando la certificación oficial de la muerte se basa en el momento exacto en que dicho corazón deja de latir.

Finalmente, recalcaré quizá la cuestión más hipócrita y cínica que engloba la cuestión del aborto: justo una sociedad que se llena la boca con lo del emponderamiento y la integración de las personas con discapacidad, es exactamente la misma que permite por la vía legal eliminar a esas personas con discapacidad antes del parto. De hecho, el Reino Unido ha legalizado la posibilidad de abortar a un feto humano con síndrome de Down hasta el mismo momento antes del parto. ¿Se puede ser más salvaje y criminal?

Está claro que la lucha por la defensa de la vida se está relanzando a nivel mundial. Ahí estaremos también nosotros cuando se nos necesite. No es tema que debamos tratar de manera aislada pues está vinculado a los objetivos de las elites globalistas de arrasar no solo con la protección al derecho a la vida sino también destruir la familia tradicional, arrasando por completo la natalidad en Europa y ocasionando un verdadero problema demográfico. Para quienes entendemos el patriotismo como un valor, defender el derecho a la vida de nuestros compatriotas es la primera de nuestras obligaciones.


José Luis Morales