9 de marzo de 2025
La realidad europea
Todos deberíamos ser conscientes del ritmo vertiginoso que ha tomado el mundo y la historia en los últimos años. Como sugiere Ernest Milá en un artículo muy reciente: "la historia está discurriendo ante nuestros ojos". A este ritmo frenético, tenemos que añadir la energía con la que Trump ha comenzado su segunda presidencia, aplicando, para bien o para mal, el programa que prometió a su electorado, algo que ha hecho entrar en pánico a numerosos políticos y medios de comunicación, sobre todo, en una Europa, poco acostumbrados a políticos con la determinación de aplicar lo prometido.
Si hay algo en lo que trumpistas, antitrumpistas, no trumpistas y todo el resto de etiquetas que queramos añadir, estaremos de acuerdo, o tendríamos que estar, es en la tremenda escenificación de la manifiesta nulidad de Europa occidental, dejada en evidencia con este giro producido en la Casa Blanca.
Consecuencia de tal escenificación, Úrsula Von der Leyen ha propuesto a los "socios" de la UE, afrontar el gasto, solicitando el consiguiente préstamo, de unos aproximadamente 800.000 millones de euros con el fin de rearmar Europa y proseguir con la misma política belicista que mantenía la administración Biden, una vez que Trump los ha ninguneado y dejado claro que si alguien quiere guerras en suelo europeo, no solo debe de afrontarlas en solitario, sino además, costearlas.
Esta novedosa postura de la UE hay que cogerla, no obstante, con alfileres. Que los mayores lameculos de la política exterior norteamericana hasta hace cuatro días, se nos presenten ahora como furibundos europeístas resulta poco creíble. Hasta un liberal conservador como se define Daniel Lacalle, explicaba con claridad esta postura, acusando a la UE de "no hacer nada, esperar que pague Estados Unidos y quejarse de que no se le tiene en cuenta".
Por ello, ante la deriva que están tomando los acontecimientos y con esta propuesta de gasto descomunal sobre la mesa planteada por los burócratas europeos, es preciso tener en cuenta varios aspectos antes de enzarzarse en dos bandos como tenemos por costumbre.
1° Lo primero que tenemos que recordar, antes de meternos en semejantes embarcadas, es el nombre de quienes pretenden este cambio de rumbo. El viejo continente, o una gran parte del mismo, ajeno por completo y cada vez en mayor medida, al devenir de los asuntos mundiales, se haya organizado bajo la tutela de una oligarquía burocratizada que está implantando toda una serie de políticas y agendas globalistas que no han salido de la voluntad popular, sino que son fruto de una auténtica mafia del capital especulativo. Perder de vista esta cuestión es, sencillamente, autoengañarse
2° Europa occidental adolece, para colmo, de una falta de liderazgo brutal. Solo de pensar en un Macron, un auténtico ególatra incapaz de proteger a sus compatriotas de matones que aterrorizan las calles cuchillo en mano o en un Sánchez que necesita del voto favorable de un delincuente hasta para la decisión más nimia que pueda tomar, es para echarse a temblar.
3° Querer resolver la guerra ruso ucraniana a puro de un endeudamiento y un gasto descomunal de los países de Europa occidental, resulta una temeridad, máxime si tenemos en cuenta los actuales vaivenes políticos que pueden poner mañana las políticas de Trump fuera de la circulación y cuando la popularidad de determinados líderes europeos está en sus horas más bajas, advirtiéndose una clara tendencia al alza de formaciones políticas que no tienen precisamente como objetivos abatir a Putin, sino frenar la invasión extraeuopea. En el plano estrictamente militar y estratégico pensar que Ucrania pueda echar a los rusos hasta donde se encontraban en 2012 choca fuertemente con la realidad. La otra alternativa es convertir el conflicto en una nueva guerra mundial con el consiguiente peligro y sin tener además claro hacia qué lado pueda resolverse, teniendo en cuenta el bando al que podría apoyar una China que aspira a erigirse en la principal potencia mundial.
4° Tampoco es un factor desdeñable advertir la gran cantidad de mentiras que sobre dicho conflicto, llevan insistiendo los medios oficiales. Todos tenemos claro la falta de veracidad que puedan emitir medios de comunicación prorrusos que barran para casa. Pero es que los medios del sistema oficiales han llegado a soltar bulos del tamaño de que Putin era un enfermo terminal, al que le quedaban meses, que las sanciones económicas los iban a hundir, que los mercenarios del grupo Wagner estaban a las puertas de Moscú para derrocarlo y del famoso avance ucraniano que iba a decidir el conflicto casi de manera inmediata.
5° Nuevamente es preciso recordar que, como buena propagandista de las agendas globalistas, no es la primera vez que esta UE nos plantea situaciones desde una perspectiva catastrofista cuya receta pasa siempre por sablear e hipotecar al contribuyente, mientras, eso sí, unos pocos se forran con el negocio. Ya lo hizo con el Covid, lo sigue haciendo con sus alertas climáticas y lo está repitiendo magnificando una amenaza rusa sobre occidente que carece de todo sentido.
6° De manera indirecta y con poca relación con el conflicto, aunque esto solo es en apariencia, es preciso recordar a los españoles que estos mismos políticos ahora tan belicistas, son los mismos cuyas políticas han resultado catastróficas para la natalidad europea, son quienes están alentando una sustitución demográfica total, son los que han sembrado en la juventud la semilla de un pacifismo cutre, son quienes han criminalizado el sentimiento patriótico, son los que están imponiendo unas políticas educativas con el objetivo de crear generaciones de sumisos y borregos, son absolutamente pusilánimes ante el avance de la criminalidad y son los que han emponzoñado a toda la sociedad con sus políticas woke, extirpando de cuajo cualquier sentimiento noble. ¿Habéis enseñado desde niños a considerar lo patriótico como deleznable y "facha" y ahora pretendéis que vayan a luchar a cientos de kilómetros por una causa que no es la suya? ¡Lo lleváis claro!
Si Macron, Sánchez y Von der Leyen quieren enfrentarnos a Rusia en un conflicto largo y sufrido, que vean antes cualquier Festival de Eurovisión de las dos ultimas décadas y así se harán una idea de lo que es Europa occidental hoy en día, la Europa que ELLOS han modelado a su gusto.
Por lo demás, nuestro enemigo no se encuentra en montes o penínsulas lejanas, sino en el sur y silenciosamente, paso a paso, lleva muchos años invadiendo nuestro continente con multitud de Caballos de Troya que, de manera estúpida, nos estamos dejando colar por culpa de toda una caterva de politiquillos que son un absoluto desastre y nuestros príncipales enemigos.
José Luis Morales